Histórico

De vuelta a los orígenes

La APEMG ya cumplió sus 20 años, y para rescatar un poco de su historia, entrevistamos a una de las fundadoras de la Asociación: la Profa. Ana Lúcia Esteves dos Santos, de la Facultad de Letras de la UFMG.

APEMG: Ana, cuéntanos un poco sobre la idea de fundar la asociación.

ANA LÚCIA: Bueno, estamos hablando de finales de los años 80. En aquella época, el español no tenía la misma dimensión o importancia que tiene hoy y básicamente en Minas Gerais lo que había de organismos e instituciones que trabajaban con esa lengua era muy poco. Yo era recién licenciada y aún no trabajaba en la Universidad, pero tenía un constante contacto con dos profesores de allí: la Profa. Prosolina Marra y el Prof. José Cláudio Abreu, que también fundaron la Asociación y hoy están jubilados. Formamos un grupo de ocho o diez personas y pensamos que constituir una asociación sería una iniciativa importante, pues congregaría a las personas interesadas por la difusión del español y por ofrecer más posibilidades en relación a su enseñanza.

APEMG: ¿Y cómo fue el proceso?

ANA LÚCIA: Primero nos pusimos en contacto con otras asociaciones, que eran pocas en aquella época también: había la de Rio, la de São Paulo y la de Rio Grande do Sul. Queríamos conocer más detalles relativos a normas. Entonces redactamos una carta de intención y luego un estatuto.

APEMG: ¿Dónde se hacían las reuniones?

ANA LÚCIA: Una nota curiosa y graciosa de la historia de la APEMG es que las primeras reuniones las hicimos en el salón de mi piso. Luego, a la medida en que la Asociación fue tomando cuerpo y los profesores se fueron reuniendo en torno a objetivos comunes, a comienzos de los 90, conseguimos una sala en el edificio de la Facultad de Letras de la UFMG, donde funcionamos durante algunos años. Después la sala se quedó pequeña, hubo otras sedes y hubo épocas en las que la APEMG no tuvo sede.

APEMG: La Asociación ya ha enfrentado muchas dificultades, ¿no?

ANA LÚCIA: Ya he tenido la oportunidad de participar en tres directivas diferentes y ese tipo de institución siempre padece avatares, pues funciona con un mecanismo voluntario. Lo que siempre he dicho es que la APEMG existirá en la medida que los socios decidan que ella tiene que existir, o sea, que tiene un propósito. Muchas veces se convocaba una asamblea y la gente no acudía, no había el número necesario de socios, y muchas veces nos desilusionábamos. Pero nuestra intención siempre ha sido la de aunar esfuerzos y trabajar en conjunto, tanto profesores como estudiantes. Y tuvimos más alegrías que momentos difíciles…

APEMG: Pues cuéntanos tus mejores recuerdos de la Asociación.

ANA LÚCIA: Tras realizar algún evento, la gente siempre se nos acercaba y decía lo bueno que les había sido, y veíamos que nuestro esfuerzo tenía frutos, lo cual era muy bueno. Todos los cursos realizados por la APEMG fueron importantísimos, pero si hubiera que destacar uno, destacaría el del año 2000, pues con toda la estructura de voluntariado, casi “doméstica”, hemos traído al Prof. Francisco Matte Bon, autor de la “Gramática Comunicativa del Español”. Y fue algo importantísimo para los profesores, por la oportunidad de entrar en contacto con esa visión nueva de la gramática, con una persona tan sencilla y tan importante, con tantos saberes, con tanta formación. Otro destaque fueron las becas, que durante muchos años la AECI ofrecía a los socios de asociaciones en Brasil y contribuyeron para la formación de mucha gente.

APEMG: ¿Y qué esperas del futuro de la Asociación?

ANA LÚCIA: En los últimos años la APEMG ha tomado muchísimo cuerpo y siempre que colaboro en actividades me pongo muy contenta, pues tengo la seguridad de que tiene mucho futuro y que en cada directiva las personas están cada vez más implicadas y dispuestas a trabajar por la Asociación y sus ideales.